En algún momento de los últimos años la cena de medianoche volvió al orden del día de bodas y fiestas largas, y la razón es sencilla: quien baila no come, y un cuenco caliente a la una de la madrugada es lo más amable que puede hacer un anfitrión.
Qué funciona
Una cosa caliente, una cosa salada, algo ácido y agua al alcance. Sopa, fideos, un guiso, bocadillos, sándwiches de queso, patatas fritas. Servido de pie, desde una estación, en cuencos o servilletas, y resuelto en cuarenta minutos. Nuestro menú de medianoche tiene la aritmética y una sopa de cebolla que se hace dos días antes.
La economía
De 12 a 35 euros por cabeza, dos personas durante noventa minutos, y no necesita emplatado, ni ratio de sala, ni más alquiler que unos cuencos. Por euro gastado es el pase más agradecido de cualquier noche larga, y debería estar en el presupuesto desde el primer borrador y no en la última semana.


