Una vez al año Dom Pérignon abre sus puertas un poco más de lo habitual. Las Révélations son el encuentro anual de la casa, una cita que permite a sus invitados asomarse a las inspiraciones, los encuentros y el oficio que hay detrás de sus vinos. La edición de 2026 giró en torno a una sola palabra: lugar. La pregunta de fondo es cuánto marcan el terruño, el paisaje y el entorno la creación de un vino.
Vintage 2018, un estreno para Vincent Chaperon
En el centro de la velada estaba un vino nuevo. Dom Pérignon Vintage 2018 es la primera añada elaborada por completo bajo la dirección del jefe de bodega Vincent Chaperon. Procede de un año que la casa describe como excepcionalmente generoso en Champagne, y Dom Pérignon habla de un vino con una notable sensación de armonía y plenitud, sostenido por el equilibrio que sitúa en el corazón de cada una de sus creaciones.

Una artista para el tema del lugar
Para llevar la idea más allá de la copa, la casa invitó a la artista francesa Claudine Drai a explorar la relación entre lugar y creación. Dom Pérignon ve en su mirada poética un eco del trabajo en sus propios viñedos, donde cada parcela aporta sus matices a la identidad del vino. Es una imagen acertada para una casa de champán: cada ensamblaje es, al final, una conversación entre muchos lugares pequeños.


Arte y gastronomía en una misma mesa
Como cada año, las Révélations reunieron a figuras destacadas del arte y la gastronomía. Entre los invitados de la edición de 2026 estuvieron Tilda Swinton, Olivier Saillard, Eneko Atxa y Josean Alija, cuyas miradas enriquecen la conversación entre vino, cultura y creación contemporánea que la casa considera el espíritu del encuentro.
El formato tiene historia. En 2024 la cuarta edición de las Révélations se celebró en Barcelona, con La Fábrica de Ricardo Bofill como telón de fondo, la presentación de Dom Pérignon Vintage 2015 y Vintage 2006 Plénitude 2 y una cena a seis manos de Vincent Chaperon con los chefs Albert Adrià y Niko Romito. Las imágenes de 2026 muestran la misma idea en un escenario nuevo: una mesa larga a la luz de las velas.

Qué significa en una mesa privada
Una añada nueva siempre es un buen motivo para construir una cena a su alrededor. Si Vintage 2018 llega a su mesa, trátelo como el centro del menú y no como aperitivo: sírvalo en la mesa, junto a un plato con la misma generosidad. Nuestro menú degustación para ocho muestra cómo se estructura una velada así, y la guía de cristalería explica por qué un champán de este nivel merece una copa de tulipa y no una copa pompadour.



